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  • Corrupción, lavado de dinero e incluso terrorismo se han convertido en razones recurrentes en las pérdidas financieras y de talento de muchas empresas latinoamericanas. Las industrias, los gobiernos y las regulaciones cambian y refuerzan sus lineamientos comerciales con más frecuencia de la que estamos acostumbrados, lo cual dificulta adaptarnos. ¿Cuál es la respuesta de los profesionales del sector ante esta situación?

    ¿Por qué debes comprender y adaptarte a la naturaleza cambiante de compliance?

    Las prácticas de compliance persiguen varias metas: proteger a las empresas contra sanciones, asistirlas en la prevención de actividades ilícitas y encontrar respuesta rápida si surgen problemas. De acuerdo con Lina Anllo, Especialista en Derecho Penal, Asociada de la World Compliance Association en Argentina:

    Los programas de cumplimiento se han convertido en una garantía para las empresas, ya que, frente a la comisión de un ilícito por parte de algún integrante de ésta, se excluirá la tipicidad o la culpabilidad de la organización o se reducirá la condena, según el caso. Es decir, podrá servir de paraguas ante la posible lluvia de imputaciones penales a la propia empresa”.

    Sin embargo, la sucesión de sorpresas políticas del año pasado en todo el mundo ha ocasionado que el porvenir comercial sea menos claro que nunca. Para los profesionales del sector financiero, esto representa una serie de desafíos y así lo expresaron en nuestro estudio “Conquering Compliance”, realizado en Reino Unido:

    1. “Anticipamos que las fallas regulatorias causarán dificultades para el consumidor”

    El 49% de los encuestados admite que será más difícil cumplir con las regulaciones durante 2020. Además, el 75% considera que los retrasos relacionados con procedimientos de due diligence tendrán un efecto negativo en la experiencia del cliente.

    Hay personas que desestiman este tema como una preocupación muy específica que impacta únicamente a un área de la empresa y a un número pequeño de empleados. Sin embargo, así como las funciones de compliance pueden tener enormes beneficios para la compañía, los problemas con la integración de clientes representan un impacto mucho más amplio.

    2. “Vemos una gran complejidad regulatoria que provocaría una menor integración de empresas”

    El 17% de los encuestados señala que este panorama representa un motivo para preocuparse. Sin embargo, quizás es más alarmante que muchos equipos piensen que monitorear el estatus de compliance representa un desafío hoy en día. Más del 28% menciona que tomaría entre 3 y 4 días hábiles identificar y reunir el reporte de un cliente que representara riesgos regulatorios. Esto, por sí solo, podría crear tensión dentro de los equipos de ventas y compliance, amenazar las ganancias o incluso tener implicaciones legales.

    3. “La tecnología es la mejor forma de responder a los cambios regulatorios”

    Muchas compañías no otorgan los recursos necesarios a sus equipos de compliance para poder ayudarlos en la actualidad y en el futuro. De forma preocupante, nuestro estudio sugiere que son muy pocas las compañías que utilizan herramientas de compliance en esta era digital, que son principalmente convenientes por el alcance de sus datos y sus procesos de automatización.

    Los profesionales de compliance creen que el uso de la tecnología es la mejor forma de responder a un entorno regulatorio cambiante, y 50% de ellos afirma que necesitarán invertir en esto en los próximos cinco años. Sin embargo, en la actualidad pocas compañías han mostrado avances al respecto: sólo 7% han tomado medidas para centralizar y automatizar sus procesos a pesar de haber identificado ventajas potenciales. La mayoría de las compañías no utilizan datos externos, al señalar que representan solamente una “pequeña parte del proceso”.

    4. “Las compañías deben entender que compliance no es una lista con cosas por cumplir, sino que puede convertirse en un activo estratégico esencial”

    Esto en parte refleja ideas erróneas sobre las funciones de compliance. A través de un enfoque basado en datos y riesgos, los equipos pueden acelerar la aprobación de transacciones de bajo riesgo para así enfocar sus esfuerzos y análisis humanos en los casos de mayor riesgo.

    Esto puede permitir que las compañías integren a nuevos clientes de la forma más rápida posible, lo cual las volverá más atractivas para otros socios comerciales. Los equipos de compliance incluso pueden compartir sus perspectivas y datos con otras áreas de la compañía y brindar información valiosa sobre el estatus de otros socios para adoptar una posición más estratégica dentro de la organización.

    En conclusión, los procesos de compliance serán más complejos

    El panorama regulatorio será más desafiante y las técnicas de evasión serán cada vez más sofisticadas en un futuro no muy lejano. En este contexto, las empresas deberán blindarse con las mejores herramientas disponibles para que la compañía crezca sin riesgos. Es difícil ver qué sucederá en los próximos años, pero aquellos que estén preparados tendrán éxito.

    ¿Deseas conocer si las empresas con quienes trabajas podrían involucrar a tu empresa en riesgos legales, reputacionales o financieros? Conoce más aquí.